Crearon un híbrido entre humano y oveja para generar órganos para trasplantes

Según los científicos, el uso de las ovejas se justifica en que tienen tejidos de dimensiones semejantes a los humanos.

Un embrión híbrido hombre-oveja, en el que una célula cada 10.000 es humana, fue creado por primera vez en laboratorio con el objetivo de llegar en el futuro a generar órganos humanos para transplantes.
Hace un año el mismo grupo de investigación había realizado un embrión de hombre y cerdo, donde las células humanas eran una sobre 100.000.
El anuncio fue efectuado por científicos de la Universidad de California Davis en la reunión de la American Association for the Advancement of Science de Austin, en Texas.
El híbrido, explicaron los investigadores, es un paso hacia la posibilidad de hacer crecer órganos humanos en animales.
Fue obtenido introduciendo células madre adultas “reprogramadas” en el embrión de oveja, que luego se dejó crecer por 28 días, lo máximo para lo cual obtuvo autorización el experimento. De esos 28 días, 21 fueron en el útero de un animal.
En ese período, las células humanas se reprodujeron -explicó Pablo Ross, uno de los autores- aunque para llegar a la posibilidad de tener todo un órgano hace falta una relación de uno a 100.
En la misma presentación los investigadores explicaron que lograron obtener embriones de oveja y cerdo sin páncreas, gracias a la técnica Crispr de “copia y pega” del ADN, un paso más para hacer que los animales “alberguen” órganos humanos.
“Aunque hay mucho por trabajar -subrayó el investigador- los órganos producidos en estas quimeras interespecies podrían un día constituir un modo de satisfacer la demanda de órganos, transplantando, por ejemplo, un páncreas híbrido en un paciente”.
El uso de las ovejas, explicó el investigador, tiene muchas ventajas respecto del cerdo, a partir del hecho de que bastan cuatro embriones y no 50 para hacer iniciar una preñez. Además, este animal tiene órganos de dimensiones semejantes a los humanos.
Entre polémicas y limitaciones, los primeros intentos de obtener híbridos entre hombres y animales, para estudiar enfermedades humanas u obtener fuentes de células madre, se remontan a unos 20 años atrás.
El primer intento reportado fue de la Universidad de California en San Francisco, donde en 1997 el grupo encabezado por el biólogo Roger Pedersen transfirió núcleos de células humanas dentro de ovocitos de monos.
El experimento californiano fracasó por la incompatibilidad entre el ADN humano y el mitocrondrial de los animales. El año sucesivo, en cambio, la Advanced Cell Technology -una pequeña compañía estadounidense- afirmó haber logrado obtener cinco embriones “quimera”, con la misma técnica, que en teoría podrían haberse desarrollado.
En los años sucesivos las crónicas reportan el intento de Panayiotis Zavos, un investigador de la Universidad de Kentucky que en 2003 afirmó haber obtenidos embriones hombres-vaca que sobrevivieron al menos una noche, y el de la Shanghai Second Medical University, que en el mismo año anunció híbridos hombres-conejo.
Otras noticias llegaron en 2004, cuando la Clínica Mayo en Minnesota produjo cerdos con células de sangre humana, y en 2005 cuando el Salk Institute reportó haber obtenido un ratón con el 0,001 por ciento de células humanas.
Pero la creación de embriones híbridos, incluso con fines terapéuticos como la creación de órganos para transplante, plantea una serie de objeciones, tanto de naturaleza científica como ética”, subrayó el director del Centro de Bioética de la Universidad Católica del Sagrado Corazón (Italia), Adriano Pessina.
“Este nuevo experimento -afirmó- replantea la cuestión de los límites que debe darse la investigación cuando abre la puerta a una hibridación celular donde se involucra el significado biológico y simbólico de lo humano”.
“Precisamente porque la investigación científica declara tener como fin la salud del hombre, debería asumir como punto de partida el respeto a la dignidad humana”, subrayó.

Fuente: Los Andes

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